La Plaza de Santa Ana de Las Palmas de Gran Canaria es un punto de encuentro histórico y vital en la ciudad.
Ocho esculturas de perros hechas en hierro colado escoltan la pequeña escalinata que da acceso a la plaza de Santa Ana, un espacio público que ha sido el corazón de Las Palmas de Gran Canaria, protagonista y testigo de su historia; hoy en día sigue siendo un lugar de esparcimiento y de celebración de eventos culturales, religiosos y festivos.
La construcción de la plaza a principios del siglo XVI, poco después de la fundación de la ciudad, marcó el desarrollo urbano del barrio de Vegueta. Fue concebida como núcleo administrativo y religioso, de ahí que esté rodeada de importantes edificios: la Catedral y las Casas Consistoriales, situadas frente a frente; y en los laterales, el Palacio Episcopal, la Casa Regental (hoy sede oficial del Tribunal Superior de Justicia de Canarias) y el Archivo Histórico Provincial, edificio en el que vivió y murió el primer gran historiador de Canarias, José Viera y Clavijo.
Esta concentración de los poderes religiosos y políticos en la plaza mayor fue tomada como modelo para las ciudades que se fundaron posteriormente al otro lado del Atlántico.
Plaza de Santa Ana s/n 35001 Las Palmas de Gran Canaria
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