La Catedral de Santa Ana, Monumento Histórico-Artístico Nacional y sede de la Diócesis de Canarias, preside desde hace cinco siglos la plaza de Santa Ana. Fue construida por mandato de los Reyes Católicos. La obra se llevó a cabo en varias etapas —la primera, de 1497 a 1570, y la segunda, de 1781 hasta la actualidad—, de modo que en ella conviven distintos estilos arquitectónicos, desde el gótico tardío y el renacentista en el interior hasta el neoclásico que impera en la fachada.
Alberga importantes obras de arte, como el Cristo de Luján Pérez, referencia obligada en la historia del arte en Canarias, que preside la Sala Capitular, la talla de la Dolorosa del mismo autor y la Cruz Procesional del orfebre español Damián Castro.
Una parte de esas obras puede contemplarse en el Museo Diocesano de Arte Sacro, que se encuentra en el lateral sur de la Catedral.
Desde lo alto de la torre sur, a la que sube en ascensor y un tramo de escaleras, se puede disfrutar de una vista panorámica única y espectacular de Las Palmas de Gran Canaria.
En 1999, en el 400 aniversario del asedio a Gran Canaria por parte de una gran flota holandesa bajo el mando del general Van der Does, la Asociación Neerlandesa en Canarias donó a la Catedral de Santa Ana una campana de bronce de 90 centímetros de altura en sustitución de las que se llevaron como botín en el asalto a la ciudad.
Plaza de Santa Ana, 13 Vegueta