El Rascacio, una escultura plateada que corona el Auditorio Alfredo Kraus a modo de veleta, es uno de los elementos que conforman la intervención realizada por el artista grancanario Juan Bordes en este edificio para convertirlo en una “roca habitada” por la fauna marina de la playa de Las Canteras.
En cada una de las fachadas encontramos esculturas que dialogan con el entorno: un caboso, habitante común de Los Charcos de Las Canteras, en lo alto de la escalera principal; una medusa, sobre el gran ventanal que preside la Sala Sinfónica; una caracola y una raya en una de las terrazas; un pulpo que trepa junto una gárgola.
Y en el interior, caracolas marinas, morenas, cangrejos, bandadas de pececillos y un mejillón gigante que emerge de la Rosa de los Vientos.
Las esculturas de Juan Bordes ahondan en la integración con el paisaje que ya propone el arquitecto Óscar Tusquets en su concepción del edificio que alberga este importante equipamiento cultural y de congresos de la ciudad: una fortaleza que protege y un faro que orienta en uno de los extremos de la playa de Las Canteras.
En los jardines aledaños, una gran escultura en bronce obra del arquitecto Víctor Ochoa rinde homenaje al tenor grancanario Alfredo Kraus.
Avenida Príncipe de Asturias, s/n
Puerto – Canteras